Celta 3 - 0 Levante. Uno a uno
Sergio (5): posiblemente su partido más tranquilo en Primera. Apenas manchó la equipación. Algo dubitativo con la pelota.
Hugo Mallo (6): el Levante le dio total libertad para hacer lo que
quisiera en su banda. Nadie le puso en apuros. Muy poco en ataque.
Cabral (6): en su línea habitual. Contundente y fantástico en la
anticipación. Irregular en los pases largos. Le pudieron hacer un
penalti en la primera parte.
Sergi Gómez (6): al igual que su compañero de zaga, cumplió en todas las
facetas y fue el jugador con más recuperaciones de balón. Asentado.
Jonny (6): en su regresó a la titularidad demostró su fiabilidad en
tareas defensivas. Sin embargo, tuvo poca participación en ataque.
Radoja (7): el jugador que da equilibrio al equipo. Ordeno y mando en el
centro del campo. Toca con criterio y recupera con acierto.
Krohn-Dehli (6): realizó un buen trabajo, pero le faltó la brillantez de
otros partidos. Fallón en el último pase. Tiene que probar más el
disparo ante defensas cerradas.
Pablo Hernández (7): sigue en línea creciente. Participativo y dejando
detalles de calidad. Ya está para ser titular. No estuvo acertado cara a
puerta.
Santi Mina (6): la jugada del gol y poco más. Sus compañeros apenas le
buscaron y así es difícil demostrar algo. Pagó la inactividad.
Nolito (6): empezó muy activo, regalando pases de gol a sus compañeros.
Con el paso de los minutos, se empeñó en hacer todo con poco resultado.
Gran trabajo defensivo.
Larrivey (8): tocó 18 balones y marcó 2 goles. Máxima efectividad. Sigue
batiendo récords y hay que remontarse a los años 50 para encontrar un
goleador del Celta con sus números. Titularísimo.
Madinda (6): no estuvo del todo mal jugando de extremo. Demostró que se puede contar con él.
Álex López (6): aportó seguridad y claridad al centro del campo. Mariño le regaló su primer tanto de la temporada.
Charles (-): salió con todo sentenciado.
Berizzo (6): funcionaron las novedades en el once titular. El equipo se
contagió del ritmo lento del Levante y se ganó sin un juego brillante.
Los cambios fueron lógicos. Los números le dan la razón.



